martes, marzo 04, 2008

La Belleza de Hiperión


El poeta
John Keats escribió a un amigo llamado Bailey:

«No estoy seguro de nada excepto de la santidad del afecto del Corazón
y la verdad de la Imaginación.

Aquello que la imaginación capta como Belleza ha de ser verdad, haya existido antes o no.»

Hyperion - Dan Simmons

Hyperion es uno de los grandes poemas de Keats. Un detalle apenas.

Pero hagamos unarápida lectura de lo que afirma Keats.

"No estoy seguro de nada..." esto es afirmar que
duda. Como recordamos esta duda nos conducirá al cogito sum
cartesiano. A la verdad captada por intuición inmediatamente.
Al encuentro con el Sujeto, que existe en el acto de pensar. Acá
Descartes se plantó en el solipsismo y se movió adelante por un "Deus ex Machina" que desde su época le ha sido agudamente criticado.


"excepto de la Santidad del Afecto del Corazón... "
Aquí tenemos dos salidas, la clásica de recordar que la
santidad es un don de la divinidad, y seguimos caminando de la mano
del idealista Descartes y la herencia clásica occidental. O sino abrevar en las ágiles aguas del río que está al Oriente del Edén y aprender que es algo que se alcanza en la contemplación. Aquí entonces empezamos a caminar la
acción-contemplación de los orientales que no es la ociosa contemplación del filósofo griego. Es la caminata del peregrino, del monje mendigo o la incesante repetición de la forma marcial o la pincelada del ideograma.

"la verdad de la Imaginación."
Y el poeta elige,
paradojicamente, el camino de la Acción, porque la Imaginación
no es contemplativa, actúa, crea, corrige, critica.

"Aquello que la imaginación capta como Belleza ha de ser verdad, haya
existido antes o no."
Como recordamos esta captación de lo sensible nos lleva a un juicio, es pura acción y presente. Se juzga en el presente. Existe en ese momento del juicio y
cogito entonces es verdad en ese acto. Si la Belleza es una adecuación entre lo juzgado y lo captado o sentido, esa adecuación la llamamos verdad.

Para
unos apuntes sobre la Belleza




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"El hombre se hace humano y libre por la palabra. Las sociedades que, más allá de la cháchara vacía, no honran la palabra (y especialmente, la palabra poética) están sustentadas en la ignorancia y en la injusticia."
Liliana Bodoc

2 comentarios:

Helena dijo...

Yo estoy con Danto en eso de recuperar la belleza, ya no en la identificación con el arte sino como necesaria para la vida misma, necesaria para mitigar la fealdad del mundo. No porque el mundo se feo, sino como complemento de las atrocidades y equilibrio entre algunos horrores. No quiero decir con esto que el arte bello nos libere de lo horrible, sino que mientras consideremos la belleza, (creo yo) vamos a generar una inclinación natural hacia ella.
La verdad reflejándose en la belleza, en relación incluso a la bondad, da que hablar.
Estoy pensando que tal vez, si como afirma Leibiz, este es el mejor de los mundos posibles y toda carencia proviene de las limitaciones de las criaturas, de dónde provendrá la belleza sino de la naturaleza divina???
Un abrazo, gracias por compartir tus reflexiones.

Helena dijo...

Lebniz, perdón.